LOS ESTRAGOS DEL CALOR EN EL RENDIMIENTO

Espectacular aspecto con el que nos recibía Artziniega para la celebración de la Carrera Master del sábado por la tarde del día 22 de Abril

Tras la carrera de Artzeniega se impone una reflexión de la influencia del calor en el rendimiento.

Se ha escrito mucho sobre este tema, podemos leer un artículo muy interesante en Zikloland (http://www.zikloland.com/fatiga-calor-caso-practico/) publicado en 2017, donde se constata cómo afecta el calor en un 26% de disminución de rendimiento físico por un incremento de 20 grados de calor en un mismo recorrido. En el ejemplo que describen se aprecia una subida de 20 pulsaciones en los mismos esfuerzos. Es decir, una subida de una pulsación por cada grado de temperatura externa.

Todo esto sigue siendo objeto de estudio como se puede leer en estos artículos.(Racianis, S. et. al.: “Consensus recommendations on training and competing in the heat”. Br J Sports Med. 2015 Sep; 49(18).-Périard, J.D. et. al.: “Adaptations and mechanisms of human heat acclimation: Applications for competitive athletes and sports”. Scand J Med Sci Sports 2015 Jun; 25 Supple 1: 20-38.

En la carrera de Artziniega nos vimos de golpe con una temperatura elevadísima de 30 grados según mi potenciómetro, y en la que no habíamos entrenado, vamos que no teníamos la mínima adaptación. La carrera sale muy violenta y cuando nos incorporamos los Master 50 se incrementa aún más ese ritmo.

Pasamos el primer repecho marcando unos vatios similares a los de hace 2 años, en 2015, en la que termino la carrera en segundo lugar a 38 km/h de media. Lo que no es igual es la temperatura. Frente a los 22 grados de 2015, los 30 grados de este año han supuesto una elevación de las pulsaciones.

 

 

Mis datos en 2015 donde me subí al podio en 2º lugar

Se subió por debajo de 30 km/h y no me hizo entrar en tóxicos, empleamos 415 w, casi como en esta edición en la que se han empleado 422 w subiendo un poco más rápido, 30,3 km/h pero la diferencia es que 2.015 no me paso del umbral en la media (163) y en esta ocasión llego a una media de 171/min (+8 pulsaciones) y en su máximo esfuerzo alcanzo 176/min, otra vez 8 por encima. Esto es, necesito 8 pulsaciones para generar la misma potencia, y eso se paga.

Por otro lado el campeón, de 50 años, ha soportado el primer envite de la carrera con las mismas cifras que yo cuando tenía 55 años, para después desarrollar un pulso máximo en Mendieta.

La diferencia: la temperatura. Pasamos de 22 grados en 2015 a 30 grados en 2017, diferencia de 8 grados, 8 pulsaciones de más para mantener la refrigeración del cuerpo en los mismos parámetros. A medida que se cumplen años, se espera tener menos pulsaciones para los mismos esfuerzos. Pues en este caso ocurre al revés. Estos cambios se acusan más. Si a esto añadimos que el número de participantes jóvenes se ha incrementado, pues tenemos el coctel preparado. En la siguiente vuelta la mitad del pelotón estaba eliminado, y aún deberían de eliminarse una treintena más hasta terminar unos 70 corredores.

Los datos buenos son los de la potencia, que estaban dando cifras similares a las de 2015 y arrojando una velocidad media de carrera superior, estábamos en torno a los 40 km/h. La carrera de 2015 la finalicé a una media de 38 km/h y este año el campeón de M50 lo hizo a 39 km/h lo que aún habla más a su favor de su magnífica adaptación al calor y de su forma física. Zorionak!

Mi recomendación para estos casos es entrenar en calor. Entrenar de forma regulada por la potencia vigilando el pulso, hacer adecuadamente la aclimatización con sus puertos y con sus series. Por supuesto que una hidratación es primordial como lo son todos los medios para bajar la temperatura corporal. Este es un caso excelente para resaltar la importancia de ambos sistemas de medición, tanto la potencia como las pulsaciones. Los datos de uno sin los del otro nunca nos hubiesen permitido llegar a estas conclusiones.

Hay que ir obteniendo respuestas a las típicas reacciones de los ciclistas ante una carrera con malos resultados. Se oye mucho: “no sé que me pasó en la carrera que no me iban las piernas….” Pues ahora ya lo sabemos, una entrada 8 pulsaciones por encima del umbral es muy difícil de gestionar y el cuerpo pide pausa. Pues dásela, ya habrá más carreras y estarás mejor adaptado.

Rapidísimo paso de los corredores por Artziniega tras la subida de Mendieta

Gesto de extenuación de Iker ante una grandísima carrera en su casa. Zorionak!

Tras la competición una R1 de 30 con una Albuminuria de 100 hablan de la dureza de la competición. Al día siguiente el pulso matinal se eleva en 6 pulsaciones por lo que se impone una salida de Recuperación Activa.

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~ por Joseba Barron Arniches en 25 abril, 2017.

3 comentarios to “LOS ESTRAGOS DEL CALOR EN EL RENDIMIENTO”

  1. Excellent article. I’ve always wondered why on days when the temperature spikes I struggle to reach my normal performance levels and my legs seem like lead. Now I know. Thanks.

  2. Gran articulo!!

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