Nuevo éxito del Scania en Arija

EL TRABAJO TACTICO PERMITIO A MEOKI ALZARSE CON LA VICTORIA.

TRAS VARIOS INTENTOS DE FUGA UNA ESCAPADA DE 12 KM DE JOSEBA BARRON PERMITIO RESERVAR SUS FUERZAS PARA A 10 KM DE META DAR EL EMPUJON DEFINITIVO.

(Fotos: Carlos García 2009)

La carrera se inicia con una escapada de tres corredores Senior y Master 30, los 40 no podemos entrar hasta la segunda vuelta que pasa con ataques constantes por parte de Meoki sin que den resultado, así que decidido de una forma previa se produce el ataque de otro de los miembros del equipo con la finalidad de que Meoki se quedara reservando fuerzas todo lo que durase la escapada.

Y la escapada duró y duró….más de lo esperado, y os lo puedo asegurar en primera persona, que los primeros instantes fueron demoledores. 12 km escapado en la última vuelta que es de 21. Todo un logro de la Burbuja Aeróbica de la segunda parte de la temporada.

Vaya lío de rayas eh?

Pero si lo explicamos un poco y lo aumentamos será más fácil de entender.

Qué diferencia es ir en el pelotón con esas subidas y bajadas de pulso a marchar por delante del pelotón en solitario! Pero es lo que nos gusta. Faltó muy poco para que el pelotón se durmiera y se pudiese llegar a meta pero si vemos más datos nos daremos cuenta de que no, no es tan poco lo que faltaba.

La energía desplegada durante el esfuerzo en solitario por un solo corredor fue de 307 W desarrollando una velocidad de 37 km/h. a una media de 169/min con un 100% por encima del umbral anaeróbico. Lo cual tiene un límite en el tiempo según la cantidad de entreno de cada deportista, lo que denominamos: Burbuja Aeróbica. A mayor Capacidad Aeróbica más tiempo de permanencia en la zona del umbral. Por ahora hay 20 minutos de permanencia que no está mal. Pero para ganar se hubiese necesitado desarrollar más potencia y durante 40 minutos. Estamos a la mitad.

El pelotón circuló durante toda la prueba a una media de 39 km/h y dentro del mismo se precisaba el desarrollo de una potencia media normalizada de 292 W que suponía un costo en pulsaciones de 14 bajo el umbral con entrada por encima del mismo en un 20% del tiempo. La diferencia como se ve es notable. La cadencia dentro del pelotón fue de 82 rpm y de 105 rpm durante la escapada. Este es un dato de vital importancia en la generación de energía, ya que el empleo de una baja cadencia durante un esfuerzo en solitario es tributaria de una menor potencia en su cómputo global. Algo que hemos podido disfrutar desde que Indurain accediera a los triunfos del Tour; que hemos seguido gozando con Lance y que estamos viendo con Alberto Contador. Este último llega a las 112 rpm en la parte final de la crono del último Tour. Es primordial ver la potencia durante el esfuerzo. Mi meta era mantener los 300 w de media y para ello me aplicaba hasta los 379 w en las cuestas con 90 rpm y las 110 rpm en llano con 290 – 300 w controlando el pulso ligeramente por encima del umbral.

En rojo se ve el pulso que se mantiene en la zona 169- 180/min. En azul la cadencia que exceptuando las zonas de no pedaleo se mantiene sobre las 100 rpm. En rosa la velocidad con sus variaciones en función del terreno. En verde la potencia que presenta unos picos iniciales, un mantenimiento inicial de 400 w, una zona de relajación sobre los 300 w con una zona final variable según las cuestas que oscila entre los 300 y picos de 469 w.

Como véis tras pasar los 2 repechos fuertes de la anteúltima vuelta se dio una arrancada de Edorta a la que respondo con un esfuerzo de 635 w durante 8 segundos 145/min y 52 km/h. Tras coger su estela sin pedalear (recuperación incompleta de 14 segundos) arranco de nuevo durante 10 segundos a 700 w con un pico de 818 w y 57 km/h a 162/min. Nueva recuperación incompleta de 6 segundos y punch final a 636 w y 50 km/h en cuesta para hacer el hueco definitivo a 180/min.

Ya se ha hecho lo divertido, el ataque en tres tiempos, ahora viene lo duro, el no parar, el mantener una velocidad que se ajuste al entreno de cada uno, y es ahí donde reside el conocimiento que de cada uno de nosotros tengamos y de los diferentes aparatos con los que contemos para ello.


El pelotón implacable en la persecución.

Tras la finalización de la escapada viene otro momento crítico: ¿aguantaré en el pelotón? Tuve el coraje de aguantar y ver la escapada de Meoki que a la postre sería su triunfo.

Esto hace grande a un equipo, la entrega de sus componentes en pos de una táctica y un objetivo.

Pasamos como se puede las dos últimas dificultades y aún nos quedan fuerzas para disputar el repecho de meta.

Como se ve tras dos esfuerzos de 490 w para mantenernos en la cabeza del pelotón se desarrolla un ataque final tras el corredor del Arluy de 28 segundos de duración a 669 w y 35 km/h en los 270 mts de la cuesta con 179/min y 83 rpm (con todo metido). Tras 1’16” de bajada a 52 km/h se esprinta a 715 w en los 6 segundos que permitían los 110 metros de recta a meta. Algo clamorosamente peligroso y que no debe ocurrir para otras ediciones como tuve la oportunidad de comentar con Jaime el organizador.

Tras el esfuerzo a 37ºC la recuperación en un minuto de las pulsaciones hablan de la asimilación o no del esfuerzo, por lo que recomiendo que cada uno vaya recogiendo sus propios datos y haga una tabla para saber su estado tras la carrera.

~ por Joseba Barron Arniches en 24 agosto, 2009.

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